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Los daños colaterales de las sanciones a Pdvsa

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El tema apareció sobre la mesa del gobierno interino y lo puso allí, primero, Leopoldo López y un día después lo ratificó Juan Guaidó. ¿Deben revisarse las sanciones a Pdvsa?

“Sobre las sanciones”, dijo López a Efecto Cocuyo, “sí creo que se puede hacer una revisión para ver cómo se pueden aplicar de una manera más estratégica. Sobre las sanciones generales al sector energético, creo que allí tenemos que ser muy claros, la verdad es que la escasez de gasolina que hay hoy en Venezuela que la dictadura también se la pretende atribuir a las sanciones, no es por el problema de las sanciones, es por la irresponsabilidad, la corrupción y la incapacidad de la dictadura de manejar el sector energético”.

En esa línea, Guaidó pidió revisar las sanciones a Pdvsa para “direccionarlas mejor”. Así se lo dijo a The Associated Press, donde recalcó que desde el próximo 5 de enero, en una nueva etapa lejos del Palacio Federal Legislativo que tomará el gobierno de Maduro por las elecciones del pasado 6 de diciembre, “se van a revisar los mecanismos a nivel internacional para aumentar las presiones contra el gobierno, lo que incluirá la evaluación de las sanciones para ver cómo mejor direccionar, cómo facilitarlas para que sean incluso más rápidas, cómo no las bypaseen a través de Irán…. y en unos casos de paraísos fiscales”.

Tales afirmaciones de los dos principales funcionarios del interinato venezolano generan preguntas. Una de ellas es saber de qué manera las sanciones contra Pdvsa afectan al venezolano de a pie, son el daño colateral de esa política estadounidense dirigida a sofocar los ingresos que recibe el régimen de Nicolás Maduro.

Por tal motivo, ND recurrió a dos economistas: Luis Oliveros y Francisco Rodríguez; quienes concuerdan en que esas imposiciones dañan aún más al ya golpeado venezolano y que lejos de acercar una salida, solo extienden la permanencia de Nicolás Maduro en la silla de Miraflores.

Oliveros explica que las sanciones sí afectan a los venezolanos.

“¿En qué los afecta? En la producción de bienes, en las importaciones públicas que el gobierno hace y que han disminuido por el tema de las sanciones. Las sanciones dicen que no afectan a la compra de alimentos, no afectan a la compra de medicamentos, es cierto; pero tú necesitas divisas para comprar alimentos. Si no generas las divisas, no vas a poder comprarlos. Por otro lado, afecta al sector privado porque tiene problemas con sus proveedores, con sus cuentas en divisas, es menos eficiente a la hora de producir y por lo tanto produce menos bienes y servicios. O también con un gobierno que le cueste generar crecimiento económico, al sector privado le va a costar crecer y también producir”.

Agrega Oliveros que las sanciones afectan en mayor medida al venezolano más vulnerable, que son, por ejemplo, quienes dependen de una caja Clap y de lo que el Estado le pueda dar.

“¿Por qué? Porque la persona que depende de una caja Clap, está dependiendo de lo que el Estado le puede dar, lo que le vaya a ofrecer; y si el Estado no tiene los suficientes recursos para darles la bolsa, su consumo va a disminuir, y por eso tienen problemas”, aclaró.

“Las sanciones tienen daños colaterales. Es ese tipo de cosas que quienes las incentivan nunca las han tenido en cuenta. En Venezuela hay cheerleaders que apoyan las sanciones. Hay parte de la oposición venezolana que apoya las sanciones. Hay otra parte que no las apoya y que entienden perfectamente los efectos colaterales”, dice, y considera positivo la petición de López porque asegura que en el interinato “no hay nadie que lo diga”.

“En el interinato, todos los funcionarios que han pasado por allí han apoyado el tema de las sanciones al país. Aquí hay que dividir sanciones personales de las sanciones hacia el país. Aquí nadie está hablando de defender las sanciones personales. Esas la defiende cada quien como mejor pueda. Pero cuando son sanciones contra 26 millones de personas, esa es otra cosa (…) Aquí las sanciones están atacando al 99,99% de los venezolanos que no tenemos responsabilidad del desastre político que se ha vivido. Somos víctimas y las sanciones han incrementado el sufrimiento del venezolano en una economía que ya genera sufrimiento.”, consideró.

Para Francisco Rodríguez las sanciones a Pdvsa también impactan al venezolano promedio pues le afectan sus ingresos y su capacidad de compra.

“Esa capacidad, ese salario, está influido por el crecimiento económico. Cuando la economía se desploma como se ha desplomado como consecuencia de los ingresos petroleros, entonces se desploman los ingresos reales y la capacidad de compra de los venezolanos”, señaló.

Y reitera que una cosa son las sanciones a Pdvsa y otras a funcionarios. “Las sanciones personales no afectan al ciudadano común, pero las que son a Pdvsa sí, y lo afectan desde el punto de vista muy simple que es que en Venezuela las importaciones se hacen esencialmente con ingresos petroleros. Este es un país cuya economía siempre ha estado asociada a los ingresos petroleros. Cuando hay más, la economía crece y cuando hay menos, la economía decrece”.

Excepciones humanitarias

Le consultamos a Rodríguez sobre las excepciones que otorga la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos (OFAC, por sus silgas en inglés) para las importaciones de alimentos y medicamentos. Rodríguez recordó que EEUU reconoce a Juan Guaidó como jefe del Estado y no a Maduro.

“Hay que entender que el Gobierno de Venezuela para efectos de Estados Unidos no es el gobierno de Maduro. Es el gobierno de Guaidó. El único que se puede utilizar esas excepciones humanitarias es el gobierno de Guaidó. El gobierno venezolano, el de Maduro, no tiene cuentas en EEUU, no puede hacer transacciones en EEUU, cualquier operación de ellos, desde el punto de vista legal, se considera una transacción con dinero robado.Así de forma tan cruda. Es dinero que pertenecía al Estado y que está siendo utilizado por gente que no representa al país. Eso desde el punto de vista legal”, añadió.

¿Sin sanciones, una mejor Venezuela?

Preguntamos a los economistas si es posible que Venezuela disminuya la crisis económica si no existieran las sanciones a Pdvsa. Ambos apuntan a que la crisis continuará , pero que, en efecto, el país no estaría en los niveles en los que se encuentra hoy en día.

Para Luis Oliveros, “el quitar las sanciones no implica que automáticamente en Venezuela va a haber bienestar y un derroche de felicidad”, ya que no se tenía cuando las sanciones no existían, pues ellas no generaron la crisis económica.

“Pero flexibilizar las sanciones al menos al sector privado sí quita un peso de encima y ya por allí es una buena noticia y adicionalmente que se establezcan mecanismos para que Venezuela pueda comercializar crudo, que en general son ingresos, ya también es una buena noticia”, explica.

“Las sanciones no son las que generan la crisis, pero sí la exacerban. Más allá de los errores en política económica de Chávez y Maduro, hay que entender que Venezuela pudiera tener herramientas para aumentar la producción petrolera. Pudiera hacer más cosas sin sanciones, pero con el agravamiento de la crisis, hay una cuota de responsabilidad que sin lugar a dudas la tiene las sanciones y que le ha servido como excusa a Maduro para decir que parte de la crisis que estamos viviendo es culpa de las sanciones y responsabilizar a otros”, sostiene.

“Haciéndole la guerra a Maduro con sanciones, buscando que hagan el cambio político, eso no va a cambiar nada. Y la oposición necesita entender que el camino que han transitado no es el correcto, porque si el objetivo era el mantra y no ocurrió, es un fracaso, tienen que cambiar la estrategia. No puede haber sanciones y comunidad internacional, porque ahí sí es verdad que Maduro va a llegar hasta el 2100”, añadió.

Francisco Rodríguez coincide en que no todo lo mal en Venezuela es causa de las sanciones, pero que sin ellas, “el país estaría en una crisis que sería menos profunda”.

“Hay distintas formas de verlo, pero una forma de pensar en esto es que las crisis económicas causadas por mal manejo macroeconómico y por exceso de intervencionismo estatal, han ocurrido en muchos países, inclusive en Venezuela, y nosotros conocemos el efecto de esas crisis (…) Otras formas de pensar en el tema es que se encuentra una caída en la productividad de la economía de 4% anual durante los gobiernos de Chávez y Maduro. La productividad es la capacidad de convertir insumos en producción, de convertir trabajo, capital, bienes importados en PIB, y al final, calidad de vida. La economía se ha vuelto muy ineficiente y eso es culpa de Chávez y Maduro, y eso es 4% de pérdida anual, es como un 50% de caída. Quiere decir que el país, aun con sanciones, si no fuera por las pésimas políticas de ambos gobiernos, este país tuviera el doble del PIB que tiene ahora. En ese sentido, nuestro bajo nivel de vida claro que es culpa de las malas políticas de Chávez y Maduro, pero también es culpa de las sanciones”, señaló.

Y aprovechó para cargar contra economistas que dicen que la crisis no es causada por las sanciones porque comenzaron antes y que el verdadero génesis de la enorme recesión es por la incompetencia o la corrupción.

“Conseguir una causa no quiere decir que estás refutando la otra (…) es una economía muy mal manejada, con incompetencia, que además la sancionaron. Son causas de la crisis”, indicó.

Sanción no tumba gobierno

Se les consultó también sobre si las sanciones, todas, podrían lograr la salida de Maduro del poder. Y ambos volvieron a coincidir: sanción no tumba gobierno.

“Está probado. La literatura así lo dice: las sanciones son un mecanismo de negociación, las sanciones planteadas como instrumento de guerra, para sacar del poder a una cúpula gobernante, no sirven para nada y eso está demostrado en el mundo. Entonces, esa estrategia tiene que ser revisada porque si se quieren generar cambios políticos o al menos una negociación, las sanciones no están generando y no van a generar el efecto que se quiere y ya tenemos suficiente tiempo con ellas. Con las sanciones financieras desde 2017 y las petroleras desde de 2019. Ya vamos para dos años con las petroleras y no estamos ni cerca de un cambio político, pareciera que muy por el contrario, el gobierno de Maduro se ha fortalecido y estabilizado en el poder”, afirma Luis Oliveros.

“Las sanciones no generan cambios políticos. Está el caso de Cuba, Yemen, Irán, Libia, Siria; muchos casos que ilustran que las sanciones como único mecanismo para generar un cambio son ineficientes, no son óptimos y generan daños colaterales sobre todo en la población con menores recursos”, añadió.

Y Francisco Rodríguez sostiene que hay mucha gente que creía que si había un colapso económico, Maduro iba a salir del poder. “Había quienes decían que había que hacer que la economía colapsara, porque así es que la gente se va a molestar. Pasó eso y Maduro no salió”.

“Y hubo un error conceptual, porque un país más pobre no hace un régimen autoritario más débil, sino que lo hace más fuerte, porque más gente depende del gobierno. La relación de la gente con respecto al Estado cambia y se fortalece el gobierno”, opina.

“El pensar que hacerle daño a la economía es presión sobre Maduro, es una equivocación. Los estudios de opinión muestran contundentemente que la abrumadora mayoría de los venezolanos rechazan las sanciones, el 70% de las personas”, acotó.
E insistió en que no cree que las sanciones presionan más, sino que favorecen a Maduro.

“Nosotros estaríamos en una crisis, no tan profunda, sí muy fuerte; pero sí una crisis donde claramente Maduro sería el culpable. Con sanciones, Maduro puede desviar la culpabilidad”, dijo.

Programa de intercambio de crudo por comida y alimentos

Y aprovechó Rodríguez para tocar el tema del programa de intercambio de crudo por comida y medicamentos que ha propuesto desde hace varios meses. Asegura que es una opción viable, pero que pasa por un acuerdo político entre las partes del conflicto venezolano y, claramente, de la aprobación del país sancionatorio, que es Estados Unidos.

“El programa de acuerdo petrolero humanitario es un acuerdo entre las partes del conflicto político en Venezuela para crear mecanismos que permitan que el país recupere el acceso al mercado petrolero estadounidense bajo la condición de que los ingresos de esas exportaciones sean usados para comprar medicamentos, medicinas y rubros esenciales para atender la crisis bajo la supervisión de la comunidad internacional. Ese esquema requiere un acuerdo entre las partes, que debe ser humanitario y separado del acuerdo político (…) Eso requiere la cooperación del gobierno estadounidense, que debe apoyar esta iniciativa y la forma en cómo puede apoyarse, sería aprobando un conjunto de excepciones humanitarias. No es necesario levantar las sanciones, sino hacer excepciones que permitan que Venezuela exporte petróleo a EEUU siempre y cuando los ingresos se utilicen en estos rubros. Si el gobierno de EEUU quiere apoyar este camino, lo que tiene que hacer es aprobar esas excepciones y dejar claro que está dejando el camino libre para que Maduro y Guaidó negocien un acuerdo humanitario”, sostuvo.

Entonces… ¿Biden debe revisar las sanciones?

El 20 de enero Joe Biden asume la presidencia de los Estados Unidos y a él le tocará definir la política hacia Venezuela. Tanto Oliveros como Rodríguez sostienen que la revisión pasa por la visión multilateral que tiene el equipo del nuevo presidente de EEUU.

“Joe Biden ha dicho que Maduro es un dictador y demás, pero la diferencia radica en que el equipo de Biden ve la política exterior de EEUU hacia Venezuela desde el punto de vista multilateral. ¿Qué está haciendo Europa? Tienen sanciones hacia Venezuela, pero la mayoría son personales, no afectas al país o tratas de no afectarlo tanto, y buscas canales de negociación. Y eso es lo que espero que Biden haga, que busque vías de negociación, que flexibilice las sanciones, que busque la manera de no impactar tanto en la población, porque al final ni van a venir los US Marines, ni los extraterrestres”, dice Oliveros.

“Este problema tiene que resolverse y la única manera en que se va a poder resolver es desde el punto de vista de la negociación y ojalá que el equipo de Biden no haga como el de Trump, que duraron cuatro años haciéndole la guerra a Maduro y no consiguieron nada porque el saldo de la administración Trump hacia Venezuela es un fracaso. Prometieron un cambio político que nunca se dio y ellos apoyaron al interinato, que no logró el cambio, y lo que tenemos es un desastre en Venezuela que no se sabe cuándo va a cambiar”, añadió.

En tanto, Francisco Rodríguez explica que la administración demócrata, contraria a la de Trump, no apunta a la “máxima presión” contra Maduro “porque consideran que las consecuencias para los venezolanos pueden ser muy duras”.

De hecho, asoma que López y Guaidó saben que algo viene en ese sentido, que la política estadounidense va a cambiar y están preparando el terreno “incluso en la misma opinión pública, como para que no se vea que es algo en contra de ellos”.

Así la cosas, para Rodríguez, lo que se debe hacer en torno al régimen de sanciones es aprobar excepciones humanitarias muy amplias, pues si se levantan sin haber acuerdo, no se podrán generar grandes cambios.

“El acuerdo es necesario para sobreponerse al hecho de que quien controla las cuentas en el exterior es Guaidó pero quien puede producir petróleo es Maduro, entonces, en la medida que no haya acuerdos, no vas a poder resolver el problema”, apunta.

“La revisión de las sanciones tiene que estar orientada a hacer posible ese acuerdo y eso se hace fundamentalmente a través de las excepciones. Hay otros cambios que se pueden hacer, como el tema de las sanciones financieras, para que los acreedores puedan intentar embargar los ingresos derivados y para impedir que eso ocurra, hay que llegar a un acuerdo de reestructuración y eso va a requerir una revisión del régimen de sanciones”, indica.

Y finaliza con que el diseño de un programa humanitario, como el que propone, sí será capaz de debilitar a Maduro porque la distribución de bienes y alimentos quedará en manos de la comunidad internacional y no en manos de su gobierno, que es lo que, infiere, le da “gran parte del poder”.

@jherreraprensa





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